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DIARIO DE UNA CARRERA (BAJA ALMANZORA 2010)

Sábado 17 de Abril de 2010

Había llegado el esperado día, 17 de Abril, y allí estábamos, en el pabellón de deportes de Cuevas de Almanzora, calle 2, verificando el vehículo para correr la V edición de la Baja Almanzora, segunda prueba puntuable para el Campeonato de España Todoterreno.

Hay expectación a juzgar por los flashes del público. Nos hacen una entrevista y el reportero se interesa por el coche y el hecho de ser un equipo formado por militares, el color verde llama la atención. Pasamos las verificaciones sin problemas y dejamos el Runner en el parking cerrado.

A mediodía nos equipamos para la prólogo y no dejamos de pensar que no habíamos probado lo suficiente la "máquina", Javier mi copiloto me dice que me tranquilice, " que aguanta Luis, tu dale y a disfrutar".

Motor a cuatro mil vueltas, crono en tres, dos , uno y ya estamos rodando en la prólogo de 10 km. Vamos conservadores, no nos importa el orden de salida en la primera manga, nos estamos haciendo al coche. A los 500 metros la primera baja, un Mitsubishi de los punteros volcado, esto acaba de empezar. Vamos rodando, terreno muy roto, hay que hilar fino en la conducción para no llevarnos ningún susto, Javier va cantando el recorrido, las curvas se suceden y llegamos a meta. Seguimos en carrera.

A las 16:00 H salimos a realizar la primera manga de 135 km,s. Decidimos correr en reductora aunque la mecánica sufra más. Un terreno muy rápido al principio nos deja la quinta marcha cortando injección y necesitamos más. Paramos unos segundo y seguimos en largas a costa de sacrificar salida en las curvas, vamos haciendo kilómetros y vemos que la carrera empieza a hacer estragos en el resto de participantes, los abandonos se suceden en pista y pensamos que podríamos ser nosotros los próximos.

El Runner va asimilando la paliza bien, aunque nos gustaría que corriera más; barro, agua, piedras, saltos, vamos haciendo nuestra carrera. Le comento a Javier que me cante antes las curvas, las zonas rotas son interminables, pero todo llega y al cabo de tres horas vemos a lo lejos el arco de la meta, por fin, un último acelerón y estamos dentro.

Vamos al parque de asistencia volando, hay que corregir cosas y no hay apenas tiempo, una hora escasa. Nos apartamos para dejarles hacer su trabajo. La gente se agolpa alrededor, será porque les llama la atención los monos de trabajo mimetizados y el aspecto del coche, buena señal. Nada raro que nos impida seguir en carrera, así que al parking cerrado. Javier y yo nos miramos, hay menos coches, faltan casi un tercio y todavía nos queda otra manga al día siguiente.

Domingo, 18 de Abril de 2010

Son las ocho de la mañana y el Runner nos tarda en arrancar, ha hecho frío esta noche y ha vuelto a llover. A la quinta intentona ruge el motor y la primera incidencia, no funcionan los limpiaparabrisas, confiamos en que no nos hagan mucha falta.

A dos coches de salir a la manga alguien nos comenta que perdemos valvulina por la rueda trasera derecha, mal asunto. Evaluamos la situación, Javier hace una mueca de preocupación, no es para menos, visto la dureza de la prueba. Decidimos salir, "hasta donde lleguemos Luis, vamos", me dice. No me lo pienso, aguantará.

Tres, dos, uno, otra vez en pista y directamente en marchas largas. En la primera rambla con agua los cristales se llenar de gotas de barro, la visibilidad es muy mala pero seguimos sin parar. Un aficionado nos echa una mano en una curva y nos limpia el cristal, buena gente.

No dejo de pensar en la pérdida de valvulina pero no hay ruidos extraños así que vamos pidiéndole más al coche, Javier sigue con su tarea y la concentración es máxima, no es para menos, tenemos que entrar en meta como sea.

Empiezan los primeros abandonos y queda toda la jornada por delante. En un fuerte golpe de volante me daño el antebrazo izquierdo, mal asunto, el dolor no se quita y voy a peor, apenas tengo fuerzas para meter el morro del coche en las curvas y Javier me tiene que sujetar a veces la palanca de cambios para que trabaje con la derecha, pero seguimos, " aguanta" me dice. La zona de montaña en estas condiciones nos exige máxima atención, un fallo y rodamos al precipicio. El Runner sigue aguantando sin quejarse, buen coche.

Empieza el calor, devoramos kilómetros sin parar y vemos algún equipo melillense en la cuneta, paramos a ver si necesitan ayuda, pero no hay nada que hacer, abandonan. Una lástima.

En algunos saltos con espectadores nos permitimos alguna alegría con el coche y lo hacemos "volar" literalmente, aterrizaje plano y seguimos. Hay que dar espectáculo.

En alguna zona vemos con el refilón del ojo a nuestro equipo de asistencia que nos anima. En un enorme agujero de una de las ramblas vemos a la grúa de la organización sacando un vehículo destrozado, mala suerte. Por fin, a lo lejos volvemos a ver el arco de meta, " allí, dale gas que entramos", Javier me señala el objetivo y dentro, menos mal, el dolor del brazo empezaba a hacerse insoportable y casi no puedo mover el volante.

Llega nuestra asistencia corriendo, alguna lágrima de emoción y corriendo al parque cerrado, apenas hay una veintena de coche, menos de la mitad de los que empezaron da una idea de la dureza de la prueba. Nos preguntamos en que puesto estaremos aunque a estas alturas es lo de menos.

Salen las listas y alegría, no es para menos, un quinto puesto en nuestra categoría, T1.1 prototipos de gasolina y 17 de la general, mucho más de lo esperado. Sin duda una recompensa a todo el esfuerzo realizado a lo largo de estos meses y una gran satisfacción por "el deber cumplido".